sábado, 25 de julio de 2009

De noche

Todo calla y se para. El cielo negro es la única realidad. Es de noche. Verano. La casa, las cosas y tu ausencia transitan en silencio. Y yo, casi dormido, me resisto a dormir. Los grillos hacen lo suyo y las estrellas no dejan de mirar. Me da la sensación de que la noche la hacemos nosotros; es la única idea que tenemos todos a la vez, a la misma hora exacta, cuando la vivacidad del día se aplaca y los pensamientos se aletargan y dormitan. Entonces anochece y la luz se oculta, disimula y desvanece. Entonces, se eclipsa la razón, pero no para dormir, sino por letargo y rendición; para dar paso a nuestro otro mundo sereno y nocturno de lo real, de lo esencial y profundamente real. Más allá de lo prosaico, del mero rito cotidiano de vivir, la noche es el amago de morir, el placer de rozar lo que nos queda por vivir y no sabemos. De día sobrevivimos. De noche existimos, sentimos, soñamos, amamos. De día, estamos. De noche, somos. Allá el que se lo quiera perder...

1 comentario:

if dijo...

Tender is the night.
Besos,
if