jueves, 23 de julio de 2009

Un placer

Juego al golf. O por lo menos, lo intento... Es algo inexplicable. Puede sonar a pijo, a frívolo, pero no lo es. En lo absoluto. Es algo maravilloso, casi mágico. Lo que pasa es que en el golf hay que ser muy educado y muy prudente, para no ser un perfecto gilipollas. Yo, por supuesto, soy de los primeros, aunque he de reconocer, que abunda lo segundo. Hoy he tenido una experiencia increíble. Hoyo 18, un par 4 de 323 m. (unas tres veces el Nou Camp), lo que significa que un jugador profesional tiene que embocar la bola en 4 golpes. Si lo hace, consigue el par. Si lo hace en 3, birdie. Y si lo hace en 2, eagle. Esto último, algo casi imposible. Salgo desde el tee y hago un buen golpe. Doy mi segundo golpe desde 150 m. Perfecto. Con un sonido metálico que deja intuir una gran ejecución, la bola describe una parábola increíble, recta y directa hacia la bandera. Vuela, vuela, vota en el green y la pierdo de vista. Mi compañero me felicita. Cuando nos acercamos al green, la bola no aparece. La buscamos un buen rato y al cabo de unos minutos, la doy por perdida. Decepción, desesperación. No es posible... Mi compañero se dispone a patear para hacer el par y ganarme el hoyo. Y de repente, se acerca a la bandera, y me dice: "no te lo vas a creer". Se agacha al hoyo y saca mi bola...!!! Había embocado con mi segundo golpe, desde 150m. Había hecho un eagle...!!! Es un placer indescriptible. Es increíble...!!!

1 comentario:

evamaring dijo...

Me pierdo con los términos, pero me encantan algunas de las expresiones- la parábola perfecta- y sobretodo la minuciosidad y el "tempo" con que relatas cada sensación. Qué envidia disfrutar así.
Besos,
eva